Que es una maldición

Es un deseo profundo perverso dicho o pensado para perjudicar a otras personas, incluso familias completas como ocurrió con la de Atreo y Edipo en la mitología griega. Para cuya efectividad se utiliza cualidades del lenguaje como la conjugación del verbo en subjuntivo como por ejemplo, “que te caiga un rayo”, “que te mueras”, “que te vaya mal en...”, etc. Se dice que generalmente maldicen los grupos marginados como los gitanos, aunque se sabe que las maldiciones no son exclusivas de ninguno.

 

 

 

 

Muchas veces forman parte del folclore de algunas culturas, absorbiéndose con el tiempo dentro de los diversos mitos o leyendas urbanas o pueblerinas. Una famosa historia de la cultura hispánica es la de una sirena, quien en realidad al principio era una joven muchacha que adoraba nadar, lo cual su madre odiaba, quien echó una maldición, expresando su deseo de que nunca saliera del agua, lo que terminó sucediendo.

 

También la energía de algunas maldiciones puede ser impregnada en objetos como el caso del sonado diamante hope, que trae desventuras a quienes lo poseen. Según los practicantes del vudú se puede incluso afectar a una persona si artefactos o elementos maldecidos son puestos a su alcance para que sean activados cuando la víctima haga contacto con ellos. De igual manera se pueden maldecirse estructuras más grandes como edificios o casas.

 

 

Las antiguas Grecia y Roma y sus maldiciones

Para realizar maldiciones en aquella época se seguían procesos muy formales, existiendo ya desde entonces las famosas ataduras o katadesmoi en Grecia (con sus especializados sacerdotes areteos maldecidores) y las tabulae defixiones en Roma (también utilizadas por los etruscos), que eran básicamente tablillas hechas de ciertos materiales especiales perdurables, en donde se redactaba un encanto o hechizo detallado, solicitando la asistencia de alguna entidad que podía ser un demonio, espíritu de un difunto o alguna deidad, con el fin de lograr la realización de deseos oscuros y para mayor efectividad lo depositaban en lugares sagrados como cementerios o manantiales.



  • Otras secciones: