Magia Blanca y Magia Negra

Magia Blanca

Aquellos métodos o rituales mágicos (litúrgicos o no) realizados como parte de las costumbres de una cultura o sociedad, son los categorizados dentro del término “magia blanca”, la cual ha existido desde tiempos inmemoriales como aspecto habitual de la vida de las personas, muchas de ellas aclamando poseer poderes mágicos, utilizando incluso las autoridades normalmente los servicios de  adivinos o magos para conocer el futuro. En aquellas épocas, la ciencia, la religión y la magia formaban parte de un todo.

 

 

 

Por debajo de aquella magia, se encontraba también la llamada “brujería”, la cual era herramienta de las personas de bajos recursos económicos, quienes buscaban a los brujos  para que los asistan en  el aumento de sus cosechas y en la buena suerte en general. Estos brujos solían utilizar la magia blanca, aunque en algunos casos esto fue cambiando paulatinamente.

 

 

 

Utilizada en prácticamente todo el mundo antiguo, lugares donde las personas comúnmente usaban amuletos o talismanes para prevenir el mal de ojo o mejorar las suerte, también usaban hierbas especiales con las cuales elaboraban pociones mágicas, junto con otros ingredientes.

 

 

 

La percepción original sobre la magia fue afectada considerablemente en el mundo cristiano, relacionando la brujería con el concepto de herejía, asociando a esta palabra inicialmente a los magos y magas para luego convertirlos en “brujos” palabra la cual le daban exclusiva connotación maléfica, quizás para mejor efecto en el afán de eliminar antiguos sistemas de creencias. Junto a éstos también apareció el término “pagano”,  para también categorizar a personas de otras creencias, el cual evolucionó hasta nuestros días como “neopaganismo”.

 

El propósito final de la magia blanca es el lograr el bienestar integral de las personas, ya sea en lo mental, físico o espiritual, por lo que la hace opuesta a la magia negra, anulando y protegiendo contra los efectos de ésta última.

 

 

Magia Negra

Los rituales o hechizos hechos con propósitos perjudiciales o maléficos contra los demás, o para controlar ciertas situaciones y personas, son denominados “magia negra”, los cuales oficialmente son rechazados por la sociedad, aunque muchos extraoficialmente recurren a ella, buscando modificar en forma negativa el curso normal del flujo de la vida, los individuos o incluso sociedades enteras, y el grado de efectividad de los hechizos dependería del nivel de jerarquía que poseyera la entidad que asista al brujo, dentro de las esferas de la oscuridad.

 

 

Otro tipo de magia también considerada como parte de la magia negra, es la llamada hematomancia o magia roja, que utiliza la sangre, tejidos vivos o algunas veces el sexo para los hechizos. Si los tejidos o la sangre utilizada es propia, podría ser considerada magia blanca. En ocasiones se la utiliza para obtener beneficios en la sexualidad o el amor, aunque mayormente los objetivos son la manipulación o destrucción de otros.

 

También existe la necromancia, la cual es un tipo de magia que conjura y controla entidades maléficas o espíritus de difuntos, inicialmente fue muy utilizada por los Reyes y Papas, luego fue prohibida.



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